Integrarnos con el entorno a través del turismo rural y sus beneficios

A diario hemos venido haciendo cosas que nos han distanciado sin que nos demos cuenta de los entornos rurales, pero lo más asombroso es que, en muchos casos nos resulta complicado retornar a estos lugares y sentirnos cómodos. Lo normal se nos ha convertido en movernos sobre asfalto, pero nada más allá de eso. Hemos olvidado que somos seres de tierra, cazadores, recolectores y que además nos encontramos preparados para la supervivencia, aunque justo esa parte se haya aletargado gracias a la evolución.

En tal sentido, el turismo rural viene a jugar un papel sumamente importante, y ello se debe a que sirve de nexo de unión entre esos lugares que cuentan con gran densidad de población (sin dejar a un lado sus consecuentes niveles de estrés) y esos que se encuentran en contacto directo con la naturaleza aportandonos equilibrio energético a todos los niveles. Se hace necesario que nos volvamos a plantear cómo esta parte, más auténtica, ligada con la cultura de nuestros antepasados, con nuestras raíces y con nuestra identidad, debe ser transmitida a las próximas generaciones, siendo ellas las que se encarguen de salvaguardar y continuar transmitiéndola.

De este modo, el Turismo Rural h avenido a jugar un papel sumamente relevante en este sentido, pero no entendido como una escapada sin interacción con el entorno, sino a como una acción integradora que se encuentra en armonía con los distintos agentes que se encargan de estructurar la oferta turística de determinado destino. Quizás en este punto nos parezca algo complicado, aunque ello es tan sencillo como tomar un fin de semana para ir con la familia a algún pueblo y tener la posibilidad de disfrutar de sus costumbres, gastronomía, de una conversación con sus habitantes, o de cualquier otra cosa con las que se puede ayudar a transmitir la identidad y además que constituya para el turista una actividad enriquecedora y auténtica.

¿Cómo podemos aprovechar este tipo de actividad en un entorno rural?

Para realizar este tipo de actividades se pueden encontrar presupuestos que están adaptados a todo tipo de bolsillos, por lo que, si tenemos un presupuesto limitado eso no será un gran problema para disfrutar de la naturaleza y del campo. A ello podríamos adicionarle que el turismo de este tipo es recomendable para los niños dado a que se trata de una actividad que los pone en contacto con la naturaleza y así mismo los ayuda a entenderla desde el cariño y el contacto.

De este modo, todos tendremos la oportunidad de desconectarnos de ese mundo tan agitado o de la saturación de la rutina de nuestro día a día, gracias a los refugios de paz y tranquilidad. Por otra parte, para el propio destino, todo esto viene a constituir un importante dinamizador de su economía por medio de los puestos de trabajo gracias a la apertura o la restauración de la hospedería, posadas, hostales y casas rurales. Ayudando a la restauración y rehabilitación de gran número de casas viejas, casonas, casas señoriales o edificaciones señoriales para convertirse en hoteles rurales.